Muchas veces vamos posponiendo esas tareas que nos quitan tiempo y energía pero que son imprescindibles para nuestras rutinas. Mucho mejor sería utilizar ese tiempo para darnos un capricho pero, no nos cuadran los horarios.

Si en vez de desplazarse los clientes a un establecimiento, el establecimiento o el proveedor de servicios se desplazara a la casa del cliente, este cliente ganaría tiempo y comodidad. Por esta razón, en los últimos años han crecido masivamente las plataformas online de consumo colaborativo.

Digamos que este tipo de plataformas online de economía colaborativa, serían “el chico de los recados” del SXXI.

Actualmente las personas utilizan estas plataformas para intentar ahorrar en servicios; como el transporte y el alojamiento, y en los bienes; como herramientas, libros, ropa, muebles, etc. Podemos considerar que estamos asistiendo a un cambio de valores con respecto al consumo, el estatus social y la propiedad que viene facilitado por las nuevas tecnologías y del que surge un nuevo modelo llamado economía colaborativa. Vivimos en una época de inquietud social, económica y medioambiental donde estamos presenciando rápidas transformaciones que permiten a individuos intercambiar bienes o servicios o bien convertirse en pequeños empresarios que sacan rendimiento de sus bienes infrautilizados. La economía colaborativa tiene un gran potencial de transformación social y podemos decir que es una forma de economía más humana y sostenible.

La economía colaborativa tiene impactos que ya se pueden observar, como la creación de comunidades más cohesionadas y sostenibles, creación de empleo, menores emisiones de CO2, beneficios emocionales para los usuarios, redistribución de la riqueza, ahorro para el gobierno.

Según Sonia Díez Toro en su ensayo, “La economía colaborativa: Un nuevo modelo de consumo que requiere la atención de la política económica”, no habla de que, entre las principales ventajas destacan la optimización de los recursos disponibles. A través de algunas apps podemos compartir coche. Por ejemplo, si esto lo hiciera un porcentaje significativo de la población no serían necesarias grandes infraestructuras de transporte en las ciudades y se conseguiría una mayor eficiencia energética. Otra de las ventajas es el ahorro, las personas que comparten algún objeto están compartiendo también los gastos que tiene aparejados. O por ejemplo, una mayor oferta para los consumidores. Muchas veces no es sólo cuestión de precio, sino de poder acceder a otras alternativas que hasta ahora no estaban disponibles o no eran visibles para la mayoría de nosotros. Obviamente una de las ventajas más importantes es el beneficio medioambiental. A la hora de compartir coche, por ejemplo, estamos reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera y si compartimos objetos estamos contribuyendo a que no derrochemos materiales que se necesitan para fabricar otros.

Y el beneficio que más destaca es el desarrollo de una red de microemprendedores que pueden beneficiarse de este tipo de iniciativas. Cada día salen nuevas plataformas para compartir objetos o servicios, que son ideas de emprendedores.

La revista Time avanzó en 2011 que la “economía colaborativa es una de las diez ideas que van a cambiar el mundo”.

Desde la crisis económica de 2009, vivimos una época económica, social y medioambiental donde se están produciendo grandes transformaciones en las conductas de los ciudadanos. Todo esto ha dado lugar a un fenómeno de solidaridad social y asociacionismo ciudadano. Actualmente existe un auge de internet y las redes sociales, lo cual desemboca en un cambio del sistema económico donde aparece la economía colaborativa que propone un cambio profundo de valores con respecto al consumo, la propiedad y el estatus social.

Por otra parte, y en general, las personas llevan un ritmo estresante en su vida, debido en muchos casos porque se alarga la jornada laboral más de lo reglamentario. Por lo que para disfrutar de tiempo de ocio y descanso, tienen que externalizar tareas que tradicionalmente haría uno mismo, tipo limpieza del hogar o del coche, cuidado de mascotas o cocinar.
Hace un tiempo se nos ocurrió la idea de tener una aplicación con la que buscar ayuda para esos recados diarios para los que normalmente no se tiene tiempo o maña. Así nació UGO APP.

UGO APP es una plataforma que permite a personas y empresas, a través de una aplicación en sus teléfonos móviles, obtener AYUDA CON LAS TAREAS PARA LAS QUE NO SE TIENE TIEMPO, GANAS O MAÑA. En cuestión de minutos se puede contratar servicios locales o encontrar trabajadores autónomos que realicen todo tipo de trabajos por el cliente, que publica la oferta.

La intención de UGO APP es, no obligar a los proveedores IGO a hacer ofertas muy agresivas, ni cobrar comisiones ruinosas para ellos. Para ello se ha montado una plataforma sostenible que sugiere a cada cliente los servicios más cercanos a su domicilio u oficina para garantizar, con la máxima calidad, un servicio eficaz, puntual, justo y que fidelice a ambas partes.

Para más información sobre el tema: FAQS